Estoy en la parra

domingo, diciembre 10, 2006

La he perdido... La libertad para decir llanamente que te quiero, que te odio... esas cosas que sólo dejaría escapar entre susurros cuando estuvieras cerca. Al observar quien firma eres capaz de vislumbrar un nombre, una cara... la mía. Me has robado lo único que conservaba. Sabes que siempre he odiado la luz y ahora iluminas esta parra olvidada...

domingo, noviembre 05, 2006

Books Machine

lunes, octubre 30, 2006

Día de 26 horas

No es una fantasía o un deseo, ayer domingo tuve mi primer día de 26 horas:

+1h: el tradicional cambio de hora en estas fechas (dicen que atrasar esta hora ahorra energía...).

+1h: mi reloj volvió a moverse por segunda vez cuando llegué a Lanzarote procedente de Barcelona.

Por si alguno de mis numerosos lectores (xD) se pregunta en qué aproveché semejante regalo del tiempo, pues... ¡en dormir! :D

lunes, octubre 16, 2006

Inmigrantes en la parra

Las recientes noticias de avalanchas de inmigrantes africanos en Tenerife se han convertido en una realidad palpable al norte de la isla, en La Laguna. En su día me desconcertó al llegar a estas tierras chicharreras la falta de mezcla de culturas. Aun así, comprendo las caras de los laguneros, que sin poder ocultar su sorpresa, veían estáticos cómo varios grupos de subsaharianos se congregaban en una de sus plazas con más historia. A la vez que me dedicaba a observar con cierta diversión las expresiones de los lugareños, no podía negar que sentía esa misma extrañeza, pero, inesperadamente, esos mismos inmigrantes me hacían sentir más en casa...

Una descubre lo mucho que ha abandonado su blog cuando al empezar a teclear la dirección en el navegador, no sale el autocompletar...

juu

P.D.: ¿Por qué blogger convierte un .gif en .png? Tsk.

domingo, septiembre 10, 2006

Parte I

Mientras reflexionaba si sería capaz de soportar un año en aquel minúsculo y mugriento apartamento, intentaba no ver a la araña que se paseaba felizmente entre dos paquetes de ¿harina? que debieron caducar hace ya mucho tiempo. Suspirando con resignación se retiró de la cara un mechón rebelde y se encaminó al dormitorio donde la esperaba su vieja y usada samsonite, todavía sin abrir. Después de unos instantes de lucha con la pegatina que había adornado su maleta después de pasar por facturación, consiguió (por fin) empezar a colocar sin mucho entusiasmo las pocas piezas de ropa que había traído consigo. Mientras, no paraba de murmurar.

Tengo que comprar una plancha, un cepillo de dientes, una fregona, una lavadora... Comprobar si esa asquerosa cocina a gas y el termo funcionan... Hmmm, ¿qué más?, ¿qué más? ¡Ah, Dios! ¡Chocolate! Casi se me olvida lo más importante.

Echó un vistazo por la ventana mientras se repetía que necesitaría chocolate, mucho chocolate para no deprimirse en esa pocilga. Se giró maldiciendo su suerte y observó un instante el armario. La ropa estaba algo desordenada, como si alguien hubiera estado rebuscando impaciente (exactamente como a ella le gustaba) cuando oyó discutir a los vecinos. Un hombre y una mujer. Parecían jóvenes. Ella, que no era cotilla, se acercó a la ventana del patio para oír mejor. No pudo distinguir mucha palabras, así que cuando las voces desaparecieron, se sintió decepcionada. Se resignó a volver a su solitario dormitorio cuando escuchó gemidos y ruidos de cama. Una media sonrisa se asomó en su cara.

Vaya, parece que se han reconciliado. Tal vez debería comprar unos dulces y presentarme en su piso como la nueva inquilina. Así voy conociendo a los vecinos y quién sabe, con suerte, tal vez me dejen unirme a la fiesta...

Se borró su sonrisa cuando pensó en todas las cosas que tendría que hacer al día siguiente y se tumbó en la cama. Mientras pensaba que tal vez la simpática araña de la cocina la visitaría en plena noche e intentando recordar dónde habría puesto el maldito pijama, se quedó profundamente dormida.

jueves, julio 20, 2006

Más sushi

He ignorado todas las señales de la vez anterior que me gritaban desesperadamente que jamás volviera a hacer sushi... es más, que no se me ocurriera volver a cocinar. Pero, aquí estoy, tan cabezona como siempre y con una bandejita de sushi de pepino y de tortilla dulce (Tenoh... ¿por qué me acuerdo de ti cuándo leo tortilla dulce? :P).

Foto, うお お お お お お お お お お お お お お お お お お お お お お !!

miércoles, julio 12, 2006

Unos avanzan y otros se quedan. Unos miran hacia adelante y otros no se atreven. Supongo que es estúpido preguntar a estas alturas por qué.