Visita
Viniste sin avisar...
No consigo acordarme de tu nombre o de tu apariencia, pero sé que eras tú, aun después de tanto tiempo pude reconocer tu olor, tu sabor, incluso ese escalofrío tan común entonces a tu lado.
Por más que te busqué sólo me quedó esa sensación fugaz de pérdida, tan familiar últimamente. Durante un momento me quedé inmóvil, intentando inútilmente conservar lo poco que te habías dejado.
Sacudí enérgicamente la cabeza, intentando librarme de tu sombra mientras me decía: "Ha sido tu imaginación, ¿cómo puedes echar de menos lo que nunca has tenido?"
Pero... sé que eras tú.
No consigo acordarme de tu nombre o de tu apariencia, pero sé que eras tú, aun después de tanto tiempo pude reconocer tu olor, tu sabor, incluso ese escalofrío tan común entonces a tu lado.
Por más que te busqué sólo me quedó esa sensación fugaz de pérdida, tan familiar últimamente. Durante un momento me quedé inmóvil, intentando inútilmente conservar lo poco que te habías dejado.
Sacudí enérgicamente la cabeza, intentando librarme de tu sombra mientras me decía: "Ha sido tu imaginación, ¿cómo puedes echar de menos lo que nunca has tenido?"
Pero... sé que eras tú.
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home